Llegamos con Ram, nuestro conductor durante un par de días. Era por la noche y lo único que me apetecía era pasar una noche poco india, o menos que las anteriores. Es una ciudad con zonas más occidentales, dividida en una más moderna y en la llamada zona rosa (por el color de las paredes de los edificios). El plan? Pizza y cine.
El cine Raj Mandir es uno de los cines más grandes del país. Ir al cine es una experiencia para ellos. Sólo tiene una sala, por lo que no hay opción, Singham Returns.
Acción bollywodiense, realmente curioso. Como yo, todos los indios se sacaban fotos en el cine. Me llamaron la atención unas cuantas cosas:
1. Había una fila para hombres y otra para mujeres. Aunque ya me parece más normal, los indios hacen cola tan juntos al de delante que ahí puede haber roces.
2. Había muchísimos niños pequeños. Quizá no tengan con quién dejarlos, pero hablo de bebés y niños de menos de dos años.
3. Aquí se descalza todo el mundo tranquilamente.
4. Y se reclina en su asiento reclinable.
5. Que te llaman al móvil? No hay problema, coge.
6. Y gritos, risas y jijis como si esto fuera un pase con audience participation.
La zona rosa de la ciudad tiene dos puertas, esta esta abierta 24h con seguridad, la otra cierra al anochecer. Las fachadas tienen que tener el mismo color siempre. Solo usan el color natural del ladrillo, lo hacen polvo y lo mezclan, no hay color artificial que sea igual.
Vamos a una tienda especializada en block printing. Nos hacen una demostración. Es como mis sellos pero profesional. Tienen manteles estampados, y unas telas y sedas maravillosas. El elefante tan chulo que me han estampado me lo quedo :)
El Palacio del agua está inspirado en los palacios de Udaipur. Este tiene 2 pisos bajo el agua waterproof, mejor de temperatura, para la familia real de jaipur en verano. Ahora está cerrado, pero Ram nos cuenta que están haciendo restaurantes dentro.
Vamos hasta el Templo de los tigres. Está plagado de monos "red face" y son bastante agresivos. Los fuertes y templos están muy bien, pero tengo una pequeña sobredosis.
Del paseo en elefante y de cuando me estornudo en la cara prefiero no hablar.
Ram nos invita a cenar con su familia, a las afueras de la ciudad. Están su mujer, dos de sus hijos y un par de sobrinos. Su hija tiene 16 años y es lo más majo que hay. La cena está muy rica y es muy agradable estar con una familia realmente india. Durante el té la hija me hace un tatuaje de henna. Dije que no me haría, que no me gustan, pero este tiene valor sentimental más que otra cosa, ya me decís, mejor no.
Al día siguiente partimos hacia Agra, pero primero paramos a las afueras de Jaipur para ver el llamado Monkey Temple. Coincide con un día especial, hay luna nueva y además es una de las dos noches más oscuras del año. Cientos de indios están aquí purificándose con agua sagrada para que no les suceda nada malo esta noche. Y sí hay decenas de monos por todas partes. Comiendo, jugando, bañándose, trepando por los muros...
Basta por hoy. Gracias por estar ahi, aunque a veces no pueda ni poner tildes.
El cine Raj Mandir es uno de los cines más grandes del país. Ir al cine es una experiencia para ellos. Sólo tiene una sala, por lo que no hay opción, Singham Returns.
Acción bollywodiense, realmente curioso. Como yo, todos los indios se sacaban fotos en el cine. Me llamaron la atención unas cuantas cosas:
1. Había una fila para hombres y otra para mujeres. Aunque ya me parece más normal, los indios hacen cola tan juntos al de delante que ahí puede haber roces.
2. Había muchísimos niños pequeños. Quizá no tengan con quién dejarlos, pero hablo de bebés y niños de menos de dos años.
3. Aquí se descalza todo el mundo tranquilamente.
4. Y se reclina en su asiento reclinable.
5. Que te llaman al móvil? No hay problema, coge.
6. Y gritos, risas y jijis como si esto fuera un pase con audience participation.
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| Peques en el cine |
Vamos a una tienda especializada en block printing. Nos hacen una demostración. Es como mis sellos pero profesional. Tienen manteles estampados, y unas telas y sedas maravillosas. El elefante tan chulo que me han estampado me lo quedo :)
El Palacio del agua está inspirado en los palacios de Udaipur. Este tiene 2 pisos bajo el agua waterproof, mejor de temperatura, para la familia real de jaipur en verano. Ahora está cerrado, pero Ram nos cuenta que están haciendo restaurantes dentro.
Vamos hasta el Templo de los tigres. Está plagado de monos "red face" y son bastante agresivos. Los fuertes y templos están muy bien, pero tengo una pequeña sobredosis.
Del paseo en elefante y de cuando me estornudo en la cara prefiero no hablar.
Ram nos invita a cenar con su familia, a las afueras de la ciudad. Están su mujer, dos de sus hijos y un par de sobrinos. Su hija tiene 16 años y es lo más majo que hay. La cena está muy rica y es muy agradable estar con una familia realmente india. Durante el té la hija me hace un tatuaje de henna. Dije que no me haría, que no me gustan, pero este tiene valor sentimental más que otra cosa, ya me decís, mejor no.
Al día siguiente partimos hacia Agra, pero primero paramos a las afueras de Jaipur para ver el llamado Monkey Temple. Coincide con un día especial, hay luna nueva y además es una de las dos noches más oscuras del año. Cientos de indios están aquí purificándose con agua sagrada para que no les suceda nada malo esta noche. Y sí hay decenas de monos por todas partes. Comiendo, jugando, bañándose, trepando por los muros...
Basta por hoy. Gracias por estar ahi, aunque a veces no pueda ni poner tildes.


















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