miércoles, 20 de agosto de 2014

Jaisalmer, la ciudad dorada

Llaman a Jaisalmer la ciudad dorada por el color de sus casas y su fuerte. Ya nos hemos alejado de la gran ciudad y lo que nos espera es calma en el desierto del Thar.

La noche es tranquila en Jaisalmer. Hay muchos animales, las vacas acampan a sus anchas y parecen una plaga, los perros vagan y las cabras te miran como locas, pero es su territorio y los intrusos somos nosotros.

Las personas aprovechan que baja la temperatura para dormir en la calle o echar unas partidas a algún juego.

Coincide que es Krishna Krishnastami, la celebración del nacimiento de Krishna. Parece una fiesta muy infantil, cada cuatro pasos hay niños montando un altar por baby krishna, un bebé de color azul. Aunque muertos de vergüenza nos lo explican y nos dejan acercarnos.
Perdón por la cutrez, pero no tengo fotos en el móvil

Conseguimos mesa en Saffron, tras un rato de pelea por que nos pongan en la zona de terraza. Es realmente agotador tener que pelear por cada pequeña cosa, tener que negociar cada chorradina. Aquí se empieza a notar que estamos en el desierto, en dos minutos el móvil está cubierto de arena.

Jaisalmer vive del turismo que visita su fuerte, dentro están el palacio del Maharaja, los templos budistas, otros jainistas... Es un laberinto de callejuelas estrechas en que daría gusto perderse si no te acosasen los vendedores una y otra vez. Soy una blanda. Una mujer me cuenta que su puesto es para una cooperativa por los derechos de las mujeres y me engancha, sabe que regatee lo que regatee voy a comprarle a ella.


La parte exterior del fuerte está formada por varios havelis. Es menos impresionante, pero no importa. Las calles son agradables, aunque sólo con oirnos hablar ya saben que somos españoles y nos atacan con tres palabras en el idioma.

La gente es especialmente agradable aquí, continuamente quieren ayudarte y no escatiman en facilidades para tu comodidad. Agradezco este trato y no echo de menos el caos de Nueva Delhi, por mucho que te hayan contado no puedes imaginar lo que es el caos indio hasta que no estás dentro.

Lo próximo: dormir en el desierto del Thar.

1 comentario:

  1. De cutrez nada...sigue contandonos tus aventuras.Ya te han puesto nombre en hindi?Me está trayendo muchos recuerdos el leerte.Un besazo G. ;)

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